Ejercicios De Autoestima El Perdón 2En el artículo anterior te explique el primer ejercicio de autoestima para lograr el perdón. También te dije que si aprendes a perdonar, lograrás vivir en paz y armonía contigo mismo, y así, mejorar tu autoestima.

A continuación te voy a mostrar los siguientes 3 pasos para perdonar. Si aún no has visto el primer paso, te recomiendo que leas primero el artículo anterior a este.

2.  Limita el conflicto.

No dejes que el problema se haga más grande involucrando a las personas de tu trabajo en los conflictos familiares, o viceversa. Lo primero que hacen los bomberos en un incendio forestal, es crear barreras para que no se expanda más.

Enfréntate con quien tienes el problema. No dejes que alguien más sea afectado, especialmente, si no tiene culpa alguna por lo sucedido. “Si el vecino te hizo algo malo, no te desquites con su perro.”

3. Evita la venganza.

Los sentimientos de venganza son negativos y dañinos, y sólo te hará más daño. Decide no vengarte, aunque tengas la justificación de hacerlo. Trata de entender en vez de juzgar, analiza las posibles circunstancias que llevaron al agresor a hacer lo que hizo, ten compasión y recuerda que es un ser humano y se puede equivocar.

No hagas justicia por tu propia mano, eso provocará que el problema se haga aún más grande. Si te mantienes humilde y no dejas que te afecte tu orgullo, verás que es más fácil perdonar. Además, tendrás más paz y satisfacción, de la que te dejarían los rencores causados por la venganza.

4. Vuelve a confiar.

Una vez que hayas perdonado, devuelve la confianza que tenías antes de la ofensa. Esta es la máxima expresión del perdón. Esto no significa que las cosas vuelvan a ser igual, simplemente te estoy diciendo que no guardes ningún sentimiento negativo dentro de ti. No te veas como víctima.

Suele ser más sencillo perdonar para los niños, porque pueden fácilmente volver a tener los mismos sentimientos hacia una persona que les hizo algo malo. A los adultos les cuesta más trabajo lograr el verdadero perdón. Así que tenemos mucho que aprender de los niños, y volver a ser como ellos para aprender a perdonar realmente.

Siempre recuerda que el perdón es una decisión, y no un sentimiento. Así que puede que te sientas herido por lo que te hicieron, aún después de perdonar. Si alguien te pisa el pie, te pide perdón y lo perdonas, es muy probable que te siga doliendo. Sin embargo, tú decides entre seguir removiendo las heridas, alimentar viejos resentimientos, o llenar de paz tu corazón.

Es posible perdonar, así que ponte en marcha y persevera hasta lograrlo. Si tienes dificultades, piensa en esa armonía y felicidad que podrás disfrutar, y en todos los demás beneficios que vas a obtener. Si aprendes a perdonar, te vas a sentir más ligero, más libre, y conseguirás vivir más plenamente.

Si tienes alguna duda, sugerencia o comentario sobre este artículo, escríbelo aquí abajo. Te estaré esperando para que me cuentes los resultados que has obtenido con estos ejercicios.

Victor Toscano

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